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“Corralito” en Banco Madrid: gestión de la CNMV y Banco de España

En marzo de 2015, el Tesoro de Estados Unidos denunció a la Banca Privada Andorrana (BPA) por blanqueo de capitales. Acto seguido, el gobierno del Principado intervino la entidad, con el fin de garantizar la integridad de sus depósitos y la operativa. Dicha actuación tuvo repercusión directa e inmediata en nuestro país, ya que el Consejo Ejecutivo del Banco de España ordenó, igualmente, actuar sobre Banco Madrid, filial de BPA.

Gestión de la intervención

Los administradores, designados por el Banco de España para tutelar Banco Madrid, solicitaron el concurso de acreedores de la entidad e impusieron un “corralito”, que impedía retirar fondos hasta que el juez resolviera. En teoría, la quiebra de la filial de BPA no tenía por qué afectar a los clientes titulares de los valores, porque la legislación de nuestro país obliga a separar los patrimonios de usuarios y banco. Además, la Comisión Nacional del Mercado de Valores debe facilitar el traspaso de posiciones a otras entidades.

Pese a la claridad de la ley y a las prerrogativas de la CNMV, los títulos continúan bloqueados e, incluso, se cuestiona el reembolso de los valores a la clientela de Banco Madrid. Por todo ello, se ha cuestionado la actuación tanto de la CNMV como del Banco de España. Algunos opinan que se ha actuado tarde y mal, que ha faltado coordinación entre los supervisores y que se ha propiciado una fuga de depósitos, con la consecuente insolvencia de la organización.

En particular y tal como recuerdan los expertos, el Banco de España (BE) dejó abierta la caja de la entidad intervenida, circunstancia que favoreció su iliquidez. Como señala Fernando Zunzunegui en El País, el BE y la CNMV deberían haber solventado el problema de inmediato, traspasando el negocio a otra organización con solvencia suficiente.

La CNMV ha tardado casi dos meses en explicar el proceso y los retrasos en los traspasos de valores. Además y en un comunicado, admite que los fondos de inversión pueden resultar afectados por la actual coyuntura concursal. Conviene recordar que Banco Madrid cuenta con gestora y depositario propios, que dependen de los activos del mismo banco. Este hecho es determinante para que, casi irremediablemente, los fondos se vean directamente afectados por la insolvencia de la entidad.

Cecabank y Renta 4 se han convertido en una especie de “rescatadores” de Banco Madrid. La primera es la nueva depositaria y la segunda pasará a ser la gestora de los fondos de inversión de la antigua filial de la Banca Privada Andorrana en nuestro país. No obstante, el traspaso se realiza lentamente y, mientras tanto, las cuentas de los usuarios siguen bloqueadas.

Los clientes de Interdín, bróker de Banco Madrid, atrapados en el corralito de la entidad sí pueden respirar tranquilos. La CNMV ha ignorado al administrador concursal y asegura que el Fondo de Garantía de Inversiones (Fogain) devolverá hasta 100.000 euros por persona, tal y como garantiza la ley. El administrador se oponía a esta medida, al estimar imposible la individualización de los saldos de cada uno de los clientes, por lo que los 100.000 euros debían repartirse, a su juicio, entre todos los afectados. Hay que tener en cuenta que la legislación permite a las sociedades valores guardar los depósitos de sus usuarios en cuentas ómnibus, siempre que sea posible la separación de patrimonios.

Legislación española

La intervención de Banco Madrid se llevó a cabo según lo establecido en la Ley 10/2014, de 26 de junio, de ordenación, supervisión y solvencia de entidades de crédito. El capítulo V del Título III (Supervisión) del texto legal regula las medidas de intervención y sustitución (causas de intervención, competencia, acuerdos etc.).

La historia de Banco Madrid

Banco Madrid se fundó en 1957. Hasta su intervención, gestionaba más de 40.000 millones de euros en activos y se centraba en banca privada. Tenía presencia en países con tratamientos fiscales singulares, como Andorra, Suiza, Luxemburgo, Panamá o Uruguay. Se convirtió en filial de BPA en 2011. Contaba con una alianza estratégica con Liberbank, para la venta de productos de forma conjunta. En 2013, la entidad firmó otro acuerdo con BMN (Caja Granada, Caja Murcia y Sa Nostra), con el objetivo de hacerse con la gestora y los fondos de inversión del grupo.

Así las cosas, no son pocos los que cuestionan la capacidad y coordinación de la CNMV y del Banco de España, a la hora de gestionar una crisis de estas características. Por otra parte, también surgen dudas en torno a la utilización de las cuentas ómnibus y sobre los fondos depositados y gestionados por una misma organización que, además, se nutren de sus propios activos.

Juan José Ortega

Juan José Ortega
http://ortegaygarciaabogados.es
Ortega y García Abogados

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