Actualidad jurídica

La fiscalidad del juego online en España

El juego online, como todos los sectores del ecommerce, está viviendo tiempos de crecimiento acelerado. La Administración ha establecido en estos últimos años una serie de regulaciones para evitar que los juegos de azar en Internet sigan siendo un territorio alegal en el que los tramposos campen a sus anchas. De hecho, los cambios normativos están incluso forzando las fusiones entre empresas del sector, empeñadas en ganar tamaño para poder hacer frente a las mayores exigencias establecidas.

Desde entonces algunas normas más se han modificado pero, básicamente, el marco que ha quedado en vigor en este septiembre de 2015 es el que se relaciona a continuación.

Para las empresas

Por un lado, la Ley de Ordenación del Juego (Ley 13/2011, de 27 de mayo, de regulación del juego) vino a establecer un marco jurídico para el juego online según el cual

  • los operadores de juegos de azar en Internet deben estar registrados en España y pagar la correspondiente licencia para operar
  • sobre los beneficios de la explotación de juegos online están establecidos tres impuestos
    • el impuesto especial sobre el juego, establecido en la propia ley del sector y que establece un gravamen del 25% sobre la base imponible (el margen neto de la empresa)
    • el impuesto de sociedades, que se aplica según el tipo general
    • el impuesto sobre el valor añadido, el famoso IVA, cuya base imponible son las cantidades efectivamente aportadas al sistema por los jugadores y no lo apostado ya que entonces el impuesto sería mayor que lo aportado en una sucesión de unas cuantas apuestas

El juego online ha pasado así de la alegalidad a estar totalmente sujeto y cualquier página web que ofrezca juegos de azar y apuestas deportivas,  como se puede comprobar en la página web rightcasino, tiene que estar operada por una empresa con domicilio en España y que tribute aquí.

Sn embargo, esta alta fiscalidad dio lugar a que algunas empresas se estableciesen en terriotorios donde la fiscalidad era más baja para eludir el pago del IVA. Siendo Francia, Italia y España los defensores de este sistema, la Comisión Europea reaccionó emitiendo una directiva sobre IVA según la cuál los operadores liquidarían el IVA en el país del jugador, no en el que operase la empresa. Así los terrotorios de baja fiscalidad han perdido buena parte de su atractivo pese a mantener todos los riesgos que tiene confiar en una empresa con domicilio en un paraíso fiscal.

En resumen, las empresas están bastante presionadas desde el frente tributario.

Cálculo de impuestos

Para los contibuyentes

La gran pregunta que se hacen los jugadores es si tienen la obligación de declarar los beneficios obtenidos y la respuesta es “sí, casi siempre”.

Los beneficios obtenidos en el juego se integran en la base imponible del impuesto sobre la renta y tributan al tipo medio de gravamen resultante en la declaración, es decir que son fiscalmente tratados igual que el resto de los ingresos.

O peor, porque las pérdidas derivadas del juego tienen para su compensación la cantidad recibida como premios, por lo que no se pueden declarar pérdidas por juego como sí se pueden hacer si se compra una vivienda o acciones bursátiles y se venden por debajo del precio de compra.

Circula un bulo que dice que por debajo de los 1.000 euros no es necesario declarar los ingresos por juego pero en realidad ese límite está establecido para la obligatoriedad de hacer la declaración de la renta si sólo se obtienen esos ingresos u otros incrementos de patrimonio.

Si se reciben rentas del trabajo superiores a 22.000 euros o se perciben ingresos de otro tipo (alquileres, negocios, etc) se está obligado a realizar la declaración de la renta y a incluir los beneficios obtenidos en el juego. Esto es importante: hay que incluir los beneficios (restando lo apostado a lo ganado, incluso aunque no se haya retirado a 31 de diciembre).

Cuestión distinta, es que las casas de apuestas śolo tienen que rendir cuentas a la Dirección General de Ordenación del Juego y no a la Agencia Tributaria por lo que ésta no dispone de información automáticamente sobre los beneficios de cada jugador. Podrá obtenerla en el curso de una inspección pero eso ya es otra cuestión.

Por último, el beneficio con el juego online de los hijos que conviven en la unidad familiar y por los que normalemnte los padres se practican una deducción pasa a ser ingreso familiar y debe computarse como tal en la declaración de la renta del ejercicio (siempre que la unidad familiar esté obligada a realizarla, claro.)

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