Actualidad jurídica

El “derecho al olvido”: la chapuza que no cesa

El TS estima el recurso de Google Spain contra reclamaciones de ‘derecho al olvido’ por no gestionar el motor de búsqueda. De este modo, el más alto tribunal establece que el responsable de la manipulación de datos es un sujeto extracomunitario que presta servicios en España a través de Internet pero no se le puede demandar en su filial española (la que está sujeta territorialmente a la jurisdicción española) sino que hay que demandar a la casa matriz, situada en territorio estadounidense y sujeta, por tanto, a la legislación de los USA.

O sea, que si alguien compra un coche estadounidense defectuoso, tiene que demandar al fabricante en Chicago, no al concesionario vendedor en Sevilla porque el defecto de fabricación se ha generado en la factoría, no en el trámite mercantil de la venta.

Con este “brillante” trasfondo, la Sala Tercera del Tribunal Supremo ha anulado las resoluciones de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) que declararon, resolviendo diversos procedimientos de tutela de derecho (‘derecho al olvido’), que Google Spain debió proceder a la exclusión de las informaciones relativas a los declarantes e impedir su captación por el motor de búsqueda Google.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional rechazó la impugnación de esas resoluciones por parte de Google Spain, pero el alto tribunal considera que corresponde al responsable del tratamiento de los datos personales “garantizar que el tratamiento se ajusta a los principios y condiciones de la normativa reguladora y asumir las correspondientes obligaciones al respecto” y que es el gestor del motor de búsqueda –Google Inc., la central de Google- el que determina los fines y los medios de esta actividad y, por lo tanto, el responsable de ese tratamiento.

En consecuencia, el Supremo declara la nulidad de las resoluciones de la AEPD, en cuanto se dictan en un procedimiento dirigido contra Google Spain, que no es responsable del tratamiento de datos ni, por lo tanto, está sujeta al cumplimiento de las obligaciones declaradas en tales resoluciones –que la normativa impone al responsable del tratamiento- frente a los interesados.

Derecho al olvido en Internet

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *