Artículos prácticos

La tecnología como medio para internacionalizarse

Que la globalización avanza a pasos agigantados es algo que ya nadie puede negar a estas alturas del siglo XXI. La revolución tecnológica ha hecho que las personas puedan desplazarse, por ocio o por negocio, hasta los lugares más lejanos del mundo pero, aunque las tecnologías de la información han eliminado muchas barreras, ese aumento de las relaciones internacionales ha dadon lugar a la aparición de nuevos problemas que o no existían o se daban en proporciones insignificantes. Cualquier abogado que tenga clientes extranjeros o expañoles con asuntos en el extranjero sabe de los costos de realizar cualquier trámite en el exterior. Afortunadamente, la tecnología está ahí para ayudarnos cuando se trata de atender a clientes que están bastante más allá de nuestro barrio.

Teclado y expediente

Comprender las diferencias culturales, sociales y conómicas

El primer paso debe ser tomarse un tiempo para investigar las similitudes y diferencias que pueda haber entre nuestro pais y el que nos interesa. Por un lado, hay que analizar los diferentes sistemas jurídocos y entender los actores de los procesos; es muy clara la necesidad de diferenciar a los lawyer, barrister, solicitors, attorneys y counserlors de los países anglosajones y conocer el papel que desempeña cada uno en los procedimientos judiciales u otros trámites legales o administrativos.

Por otro lado, es necesario comprender el “ambiente de negocio” del otro país para saber, por ejemplo, si va a ser fácil hacer una simple transferencia bancaria o es necesario recurrir a otros métodos de pago o cobro; es fundamental conocer los horarios habituales de trabajo (por ejemplo, en España lo habitual es que los abogados reciban vistas sólo algunas tardes de la semana).

Videoconferencias para poner caras a los nombres

Cuanto mñas la vamos usando, más nos vamos dando cuenta de la impersonalidad de la tecnología. A estas alturas todos sabemos lo fácil que se puede malinterpretar un email o un mensaje de Whatsapp. Si a eso se le unen las barreras del idioma y de la distancia, las dificultades podrían ser insalvables.

Por suerte, siempre se puede concertar por cualquier medio una vídeoconferencia. El que ambas partes acepten “verse las caras” ya es una señal de que existe una voluntad de copperar con otras personas, aunque las distancias físicas lo impidan. Es importante entender que, adiferencia del teléfono, una vídeo conferencia permite ver los gestos de la otra parte y captar la ironia o la duda mucho mejor que sólo con el sonido. Por eso tiene sentido tener equipamientos como los sistemas de videoconferencia para IT de Blue Jeans que, admmás de permitir enviar textos o imágenes y documentos adjuntos, permite hablar frente a frente y resolver en unos minutos lo que podría haber sido un larguísimo intercambio de emails.

Crear relaciones permanentes

Hay quien piensa que las sentencias ponen fin a los procedimientos y no hay nada más lejos de la realidad; inscribir una propiedad a nombre de un cliente sólo es el inicio de una relación de servicio que puede ser muchísimo más extensa y no estar limitada al trámite inicialmente contratado. Para eso, es esencial llegar a estar en la mente del cliente como parte de su operatoria normal, no como alguien alejado a quien sólo se recurre para casos extremos.

Ofrecer servicios de vídeoconferencia no sólo facilita al abogado un medio más de comunicación sino que le hace parecer cercano, una cara conocida a la que se consulta el próximo problema, que se puede convertir en nuestro próximo asunto.

Mientras el mundo se globaliza y las barreras caen, las oportunidades crecen para quienes saben estar al lado de los clientes si es cerca, cerca, y si es en la otra punta del mundo, cerca. Los medios los ofrece la tecnología disponible hoy día, sólo hay que utilizarlos.

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