![]() |
|
|
|
|
|
![]() |
|||
Noticias jurídicasJuzgan a dos hermanos, uno de ellos bajo un trastorno psicótico, acusados de intentar matar a dos agentes en ValenciaVALENCIA, 27 (EUROPA PRESS)La Audiencia de Valencia comenzó hoy la vista contra dos hermanos acusados de intentar matar el 1 de septiembre de 2002 a los dos agentes de la Policía Local de Valencia que acudieron a la llamada de ayuda que la madre de ambos había realizado al teléfono de emergencias 112, en la que alertaba de que su hijo estaba enfermo. Los hechos sucedieron en una vivienda de la calle Matheu i Sanz de Valencia en plena madrugada. Este joven, actualmente en prisión, se encontraba en el momento de suceder los hechos afectado de un brote de reagudización del trastorno inespecífico que padece y que le hace incapaz de conocer o comprender adecuadamente su conducta. Por este motivo, el fiscal pide la libre absolución de este hombre, Pablo Anastasio V.G., a quien le imputa un asesinato en grado de tentativa, atentado a agente de la autoridad y tenencia ilícita de armas, y que se le interne en un establecimiento psiquiátrico del que no podrá salir sin autorización judicial por 16 años. Para el segundo hermano, José María, el fiscal solicita cuatro años de cárcel por un delito de atentado y seis arrestos de fines de semana por una falta de lesiones. Como responsabilidad civil, deberán indemnizar al agente con mayores secuelas con 11.240 euros y al otro con 1.860. En ambos casos el ministerio público considera que concurre la agravante de reincidencia en el delito de atentado. Según el relato fiscal --la acusación particular pide la misma pena--, los hechos ocurrieron sobre las 0.36 horas del 1 de septiembre de 2002 cuando la mujer llamó al 112 para informar de que su hijo estaba enfermo. Desde allí se derivó el aviso a la Policía Local que envió a dos agentes a la casa, donde encontraron a la mujer en el zaguán. El fiscal sostiene que la señora les explicó que su intención era que una ambulancia del Samu se hiciera cargo de su hijo y lo llevara a un hospital porque estaba muy agresivo y temía por su vida. También admitió, ante las voces que salían de la casa, que eran dos hijos los que estaban dentro. A la vista de esta situación, los agentes decidieron esperar a la llegada de la ambulancia e iniciaron el descenso por la escalera hacia la calle cuando, en un momento determinado, se abrió la puerta por sorpresa y salieron los dos hermanos que agredieron a los agentes con una espátula. Pablo Anastasio agredió, según el fiscal, en dos ocasiones a uno de los agentes al que provocó tres perforaciones intestinales y dos hematomas internos. El segundo hermano intentó clavarle un tenedor en el ojo aunque no lo consiguió pero sí le golpeó con un objeto no precisado. Los dos policías tuvieron que realizar disparos intimidatorios al techo. NO QUERIA VOLVER La vista comenzó hoy en la sección primera de la Audiencia con la declaración de los dos acusados. Pablo Anastasio V. aseguró no recordar nada de lo que sucedió el día de los hechos, salvo que no quería volver al psiquiátrico donde había estado internado seis días. Aseguró que no cerró la puerta de la vivienda y que tampoco sabía quién lo había hecho y añadió que insultó a la Policía porque oía voces dentro de la casa. Según su versión, quería bajar de la vivienda y salir a la calle aunque la Policía efectuó dos tiros y alegó que si no hubiera forcejeado con ellos, su vida habría corrido peligro. Su hermano negó que Pablo estuviera agresivo o violento el día de los hechos y aseguró que se puso nervioso ante los golpes que los agentes dieron en la puerta. Su participación, dijo, fue como mediador. En los pasillos de la Audiencia tanto este último acusado, que se encuentra en libertad, como su madre, que tiene tres hijos que sufren este tipo de trastornos, afirmó que desconocía por qué la Policía había actuado así ya que, en su opinión, debían haber bajado a la calle. En opinión de ambos, "la culpa fue suya. Hicieron mal su trabajo y ahora pretenden hacérnoslo pagar". La madre aseguró que en la vivienda encontró una porra de uno de los agentes partida en dos trozos. El acusado señaló que con ella le golpearon, le provocaron un traumatismo craneoencefálico y le originaron un coágulo en la cabeza por el que los médicos no descartaban que quedara en estado vegetativo. Según el acusado, cuando llegaron los agentes su madre les advirtió que tenían que ingresar a su hermano en un psiquiátrico para cambiarle la medicación. AMBOS CON PROBLEMAS La defensa de ambos acusados, ejercida por el letrado Javier Sans, explicó a los periodistas que los dos sufrían problemas comunes y mentales de diversa índoles ya que José María padecía complicaciones derivadas de una toxicomanía ya superadas. En su opinión, lo que hizo este último fue "ayudar" en una situación "tensa y dramática" como la que se produjo y sin "ningún ánimo de enfrentamiento se vio en medio de un fuego cruzado". Por este motivo reclama para él una pena de lesiones. Respecto al otro acusado, consideró que estos enfermos deben estar un lugares específicos ya que "es una aberración" que estén en centros como las prisiones. "Son enfermos y deben ser tratados", dijo. |
|||
![]() |
|||
|
Política de datos | Aviso legal | Lexur en Internet |
|||