![]() |
|
|
|
|
|
![]() |
|||
Noticias jurídicasUna enfermera de La Fe pide al INSS que declare como accidente laboral una depresión sufrida que atribuye a 'mobbing'VALENCIA, 30 (EUROPA PRESS)Una enfermera del Hospital La Fe de Valencia, María Angeles Lupiáñez, ha presentado una demanda contra la conselleria de Sanidad y el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) en la que pide que se declare como accidente laboral la depresión que sufre como consecuencia del acoso o 'mobbing' que denuncia haber padecido durante tres años, desde 1999 hasta 2002, por médicos y compañeros mientras trabajaba en el quirófano del área de infantil de este centro hospitalario. Los demandados, por su parte, se oponen a esta petición porque consideran que la incapacidad temporal padecida fue por una contingencia común. En una vista celebrada en el juzgado de lo social número 11 de Valencia, la letrada de la demandante, Amparo Pinazo, reconoció que es "difícil" de probar una situación de este tipo, que no admitieron en la sala cinco doctores que declararon, aunque consideró que sí existió un "bulo" sobre la falta de conocimiento del instrumental quirúrgico por parte de su cliente, que creó una "animadversidad hacia ella". Según indicó, "le iban pinchando con cosas pequeñas, miradas y haciendo el vacío" hasta que uno de los doctores le comunicó que con ella no quería trabajar, según esta parte, por motivos personales. "Si no hay una situación de acoso, no caes" en la depresión, señaló. Los doctores que declararon en la vista aseguraron que se trasladó a la supervisora de la enfermera, con carácter verbal, los problemas que ésta planteaba aunque todos relativos a cuestiones profesionales, quejas que hubieran expresado igual de haber sido otra persona. Así, uno de los médicos afirmó que el "engranaje del quirófano se interrumpía por detalles que lo entorpecían" cuando su obligación como doctores era que las cosas "vayan bien". Aseguró que cometía más fallos que otras compañeras. Otro indicó que el comentario general era que le faltaba el conocimiento de la instrumentación en intervenciones que requerían un nivel técnico especial. Este extremo fue apoyado por otro de los médicos que afirmó haber trasladado a la supervisora de enfermería una "falta de aptitud y capacidad de trabajo" que podía interferir en su cometido y en el quirófano. Afirmó que trasladó a esta responsable si creía conveniente dar otro destino a la enfermera. Otro doctor aseguró que en este área "en ningún momento se ha pensado hacer la vida imposible a nadie" mientras que otra facultativa manifestó que no cree que "en absoluto" se le tratara de forma que pudiera haberse sentido mal. "COTO CERRADO" Unicamente una anestesista consideró que en el comportamiento de los médicos "pudo haber mucho de personal" porque La Fe es "un coto cerrado" y "es difícil ser aceptado a nivel personal". Aseguró que presenció "silencios" y situaciones de "tensión muy sutiles" y que oyó "algún comentario" de que la enfermera "había entrado con mal pie". La defensa señaló a los periodistas, al término del juicio, que la intención de su cliente es que se reconozca el accidente laboral ya que "no tiene ningún interés económico ni pide ninguna indemnización y lo único que conseguiría es que se reconozca que esta situación que ha vivido es un acoso, porque es lo más difícil de reconocer, es decir, que ha habido por parte de sus compañeros una situación durante muchos años que le ha producido una depresión con una serie de secuelas, entre ellas, que ya no se considera capacitada para volver a trabajar en un quirófano" Por su parte, la enfermera, que estuvo un año bajo tratamiento y ahora se encuentra "bastante recuperada" y es delegada sindical en el centro por el CSI-CSIF, señaló que al principio pensaba que era un problema de adaptación. "Desde 1986 estaba en un quirófano pero estas personas cuando entre (en infantil) en 1999 me dicen diariamente que no soy competente, diariamente malos gestos, diariamente silencios...", dijo, y añadió que todos los días "partías de cero pensando que la situación iba a cambiar, pero no cambió". "El problema no era que yo aprendiera, el problema era que me tenía que ir, porque no me autorizaban (los médicos) a estar trabajando en el quirófano del Hospital Infantil de La Fe de Valencia", manifestó, e hizo hincapié en que le han hecho "mucho daño sobre todo a mi familia". Durante todo este tiempo afirmó que tenía "cansancio crónico". "Por la mañana, te cuesta levantarte porque no tienes ganas de ir a trabajar, es acumulativo, sales del trabajo y te acuestas porque no puedes ni comer. Reivindico que esto salga a la luz porque he tenido una depresión que casi me muero", dijo. |
|||
![]() |
|||
|
Política de datos | Aviso legal | Lexur en Internet |
|||