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La fiscal recrimina al policía acusado de matar a un ex campeón de judo que 'pudo cumplir con su deber sin disparar'

La defensa asegura que el agente no quiso matar al deportista y que se vio obligado a disparar "para salvar su propia vida"

MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

La fiscal que acusa a Ángel A.S., policía local de Alcobendas, de haber causado la muerte al ex campeón de España de judo, Jesús Somolinos, después de dispararle con su arma reglamentaria durante una persecución, recriminó hoy al agente que utilizase su pistola cuando "pudo cumplir con su deber sin necesidad de disparar".

Durante la fase de alegatos previa al interrogatorio del acusado -que se realizará mañana-, la representante del Ministerio Público aseguró que el acusado se excedió en sus funciones y añadió que "nunca debió disparar". "Pudo solventar el pequeño problema que surgió de otro modo, pues había otro agente y varios vigilantes rodeando a Jesús", añadió.

Ángel A.S. será enjuiciado por un jurado popular integrado por siete hombres y cuatro mujeres. La fiscal le imputa un delito de homicidio y pide para él 10 años de prisión y otros tantos de inhabilitación como policía.

La acusación pública le considera autor de la muerte, en la mañana del 7 de diciembre de 2001, del ex campeón de España de judo, y padre de la judoca internacional Susana Somolinos. Según explica en su escrito de acusación provisional, ese día el imputado acudió al centro comercial Carrefour de Alcobendas porque había un individuo que estaba "causando problemas en el recinto".

Cuando llegó, el funcionario encontró que Jesús estaba siendo seguido por vigilantes de seguridad del lugar, por lo que decidió sumarse a la persecución. En un momento determinado, pidió a la víctima que se detuviera y este se volvió mostrándole un objeto que llevaba en las manos, y que resultaron ser unas llaves.

El agente sacó su arma reglamentaria y efectuó dos disparos de aviso. Acto seguido, el sospechoso comenzó a andar en dirección al procesado y le dio un golpe en el pecho con las llaves, ante lo que el policía sacó su pistola, retrocedió unos pasos y realizó otros dos disparos contra el judoca, uno de los cuales le atravesó la vena y la arteria femoral, causándole la muerte.

La acusación particular, ejercida por la viuda y las dos hijas del fallecido, solicita 15 años de prisión para Ángel A.S. y el pago de una indemnización total de 360.000 euros para la familia del difunto. Sin embargo, la defensa pide la libre absolución de su cliente, al entender que éste "jamás tuvo intención de matar" a Jesús y que se vio obligado a disparar "para salvar su propia vida".

FUERTE Y "AGRESIVO"

En su escrito, el letrado pone de manifiesto que Jesús era un hombre de dos metros de altura, 120 kilos de peso y "experto en artes marciales". Además, relata que padecía una "psicosis maniacodepresiva" que le convertía en un hombre muy agresivo si no tomaba la medicación que le correspondía.

A juicio del abogado, el día de los hechos Jesús no había dormido por la noche y tampoco tomó su tratamiento, lo que motivó que entrara en el Carrefour "dando patadas" al mobiliario y molestando a algunos clientes. Por ello, los vigilantes de seguridad iniciaron su seguimiento y alertaron a la Policía Local de Alcobendas.

Según explica, cuando el acusado se incorporó a la persecución el ya fallecido se abalanzó sobre él y le agredió, lo que hizo que Ángel "temiera por su vida". Por ello, "tuvo" que dispararle en la rodilla y a continuación en el muslo, afectando este último tiro a la femoral de Jesús, lo que le causó una gran hemorragia.

La defensa sostiene que el policía, padre de dos hijos, "es un hombre recto, equilibrado, con escrúpulos y con una hoja de servicio impecable". Además, alega en su escrito que la que ahora se enjuicia "era la primera vez que se veía obligado a utilizar su arma reglamentaria".

En la misma línea, el representante legal del Ayuntamiento de Alcobendas sostuvo ante el jurado que el procesado "actuó en el ejercicio de su deber" como policía y "en defensa de su propia vida", por lo que también pidió su libre absolución.