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Noticias jurídicasEl juicio contra un empresario de Valladolid por explotar a un argelino irregular se celebra el día 30El Ministerio Fiscal solicita para el imputado una pena de 3 años de prisiónLa víctima, a la que el industrial se dirigía con el calificativo de 'moro cabrón', realizaba abusivas jornadas de trabajo VALLADOLID, 19 (EUROPA PRESS) El empresario vallisoletano Francisco P. de P, propietario de la residencia de ancianos 'Centro Residencial Valladolid' y de la fábrica de muebles 'Ahorro Total', será juzgado este próximo día 30 como autor de un delito contra los derechos de los trabajadores presuntamente cometido sobre un empleado de origen argelino, A.K, a quien utilizaba indistintamente en ambos negocios y al que, supuestamente, imponía jornadas laborales abusivas y nunca se dirigía a él por su nombre sino con el calificativo de 'moro cabrón'. El imputado, según se recoge en el escrito de calificación provisional de la Fiscalía de Valladolid al que tuvo acceso Europa Press, se enfrenta a una posible pena de 3 años de cárcel, junto con el pago de una multa de 4.860 euros y de una indemnización en favor de la víctima por valor de 3.000 euros por los perjuicios económicos y morales. En el procedimiento se encuentra también personado como acusación particular el propio trabajador, que coincide con la calificación del fiscal en cuanto a la pena de cárcel solicitada pero que eleva el importe de la multa y el de la indemnización, esta última por valor de 6.000 euros. Los hechos que se imputan al empresario, que se sentará en el banquillo de un Juzgado de lo Penal, hacen referencia a la relación laboral que mantuvo con el argelino A.K, quien carecía de permiso de residencia y de trabajo y que, por tal motivo, tuvo que soportar las duras condiciones laborales impuestas entre el 15 de enero de 2002 y el 26 de mayo de 2003. ACCIDENTE LABORAL Así, las acusaciones pública y particular coinciden cuando se refieren al hecho de que el inmigrante trabajaba de lunes a viernes de 8 horas a 21 horas, con una hora de descanso para comer, mientras que los sábados la jornada era de 9 a 15 horas, con lo que la media semanal nunca bajaba de las 66 horas. La supuesta víctima, que en la residencia de ancianos propiedad del acusado realizaba labores de jardinería, albañilería y mantenimiento y en la fábrica de muebles desarrollaba tareas de cargador-montador, percibía 30 euros diarios y 15 euros los sábados, si bien nunca recibió salario alguno por los festivos o los días que no podía trabajar por enfermedad ni tampoco paga extraordinaria. Como detalle de la relación laboral entre patrón y trabajador, ambas acusaciones aluden al día en que A.K. se aplastó la uña de un dedo de la mano al caerle encima una piedra del muro que estaba construyendo en la residencia. Pese a la lesión sufrida entonces, el ciudadano argelino mantiene que el procesado no sólo no le permitió ir al hospital y le obligó a continuar su tarea sino que al día siguiente le puso a trabajar con cemento, con lo que tuvo que cambiarse continuamente la venda de la herida. Al empresario vallisoletano imputado se le acusa igualmente de dirigirse siempre al trabajador no por su nombre sino por el calificativo despectivo de 'moro cabrón'. Dicho apelativo aparecido en un libro y en la agenda del móvil de Francisco P. de P. en el que éste tiene anotado el número de teléfono de la víctima figuran entre las pruebas que las acusaciones presentarán para demostrar el trato vejatorio del primero sobre el segundo. Se da la circunstancia de que el acusado y su hijo, Basilio P.S, ya fueron condenados en marzo de 2004 por el Juzgado de Instrucción número 5 de Valladolid como autores de una falta de malos tratos de obra en grado de tentativa sobre este mismo trabajador, un mes después de que hubiera dejado su puesto de trabajo. El industrial y su hijo trataron de agredir al ciudadano argelino el 18 de junio de 2003 cuando coincidieron en el centro SMAC, en la calle Santuario, como consecuencia de las diferencias laborales que mantenían, lo que se tradujo en la imposición a ambos acusados de sendas multas de 60 euros. |