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Noticias jurídicasHepatitis C.- Davó calcula que el juicio puede durar un año y no descarta que Maeso no esté presente en toda la vistaVALENCIA, 22 (EUROPA PRESS)El abogado Francisco Davó, defensor del anestesista Juan Maeso, acusado del contagio del virus de la hepatitis C a 276 pacientes intervenidos en cuatro hospitales de Valencia, prevé que la vista contra su cliente, que comenzará el 12 de septiembre en la sección segunda de la Audiencia Provincial, pueda durar un año. De momento, dijo, no se ha planteado la hipótesis de que el procesado no esté presente a lo largo de todo el juicio, --como ha sucedido en otros supuestos como el 'caso Ivex' o 'Banesto'-- aunque tampoco lo descarta porque "puede ser muy duro" "estar aguantando día a día" sentado en el banquillo "sin poder intervenir". Preguntado por si el acusado precisará de asistencia psicológica a la hora de afrontar el juicio, al igual que han solicitado los afectados incluidos en la causa, señaló que el anestesista ha obtenido apoyo por parte de sus hijos y nietos. "Es un hombre con una capacidad humana enorme que ha podido, hasta el momento, apoyarse en su familia y seguir manteniéndose en condiciones adecuadas", dijo, por lo que "no está previsto en principio ningún otro apoyo". En este sentido, el abogado, al igual que desde que comenzó la causa, sostiene que su cliente "es un afectado más", que se enteró de que sufría hepatitis C el 14 de febrero de 1998 cuando en la Casa de la Salud le practicaron unos análisis junto a otros trabajadores a raíz de la comunicación de una "sospecha" por parte de una empresa que detectó un aumento del virus entre empleados que habían sido operados en el centro. Ese mismo día, subrayó, el hospital le prohibió el acceso al centro "dando por supuesto que es culpable, dos meses antes del inicio de las investigaciones judiciales y un mes antes de que el entonces conseller de Sanidad, Joaquín Farnós, dijera que, además de culpable, era drogadicto". Todo ello, según su abogado, a pesar de que "salieron varios empleados de La Salud con hepatitis C, entre ellos Maeso, y sin embargo se le prohibió la entrada sólo a él", en un momento en el que "sólo había cinco afectados". Según indicó Davó hoy en un encuentro con los medios de comunicación, cuando ayer le comunicó al acusado la fijación de la fecha del juicio por parte del tribunal, Maeso le transmitió, en una conversación de unos tres minutos que hoy tenían previsto continuar, que "ya era hora". Asimismo, le dijo que la sala había admitido la práctica de las pruebas solicitadas por la defensa, incluida una ampliación del informe genético, algo que el anestesista valoró como "bueno". En este sentido, el propio Davó valoró que le parece "bien" la decisión del tribunal de que estas pruebas se practiquen conforme se desarrolle la vista oral aunque cree que en el momento en que comience el juicio, sí debería estar en la mesa de la sala toda la documentación solicitada porque muchas de las cuestiones que se planteen a los testigos tendrán relación con ella. Como ejemplo, citó documentos relativos al estudio epidemiológico, a la conselleria de Sanidad o la Casa de Salud como los estudios sobre esterilización en el centro. En relación con el plazo de seis meses concedido para hacer la ampliación de este estudio genético, consideró que será "suficiente" dado que el que ya consta en la causa se hizo en menos tiempo. "No tiene por qué tardar más y si alguien dice que tardará más, estará poniendo pegas a su realización y no me gustaría que alguien intentara boicotearlo en función de una supuesta imposibilidad temporal porque no es cierta". El letrado, que explicó que inicialmente pensaba que la fecha de inicio de la vista podía dilatarse "un poco más" por razones de agenda de la sección segunda, calculó que, por las conversaciones que ha mantenido con alguna de las acusaciones y responsables civiles, el juicio podrá durar "como mínimo un año". En este sentido, señaló que cree que será "duro" mantener el calendario de cuatro jornadas a la semana durante todo este tiempo, aunque apuntó que, en todo caso, dependiendo del desarrollo de la vista, "la sala irá acomodando las circunstancias". "De entrada no me parece mal, pero iremos viendo qué capacidad física tenemos todos para aguantar lo que va a ser un esfuerzo considerable", señaló. Davó agregó que, en principio, no tiene previsto renunciar a ninguno de los testigos que ha propuesto porque ha procurado "afinar la citación al máximo". "ES INOCENTE" Davó insistió en que centrará su defensa en que Maeso "es inocente". "Nadie ha demostrado lo contrario y normalmente nadie podrá demostrar lo contrario", dijo, y añadió que el objetivo de la ampliación del estudio genético solicitado es "demostrar que las acusaciones se basan en unas suposiciones que no tienen sentido en la realidad ni científica ni física" porque "hay otras personas con el mismo virus que no han tenido ninguna relación con el doctor Maeso". En este sentido, subrayó que lleva siete años reclamando este estudio y "diciendo que sólo se ha investigado a los pacientes que se supone que podrían estar intervenidos por Maeso y haría falta ampliar el círculo". Según el letrado, "hay 700 pacientes, con nombres y apellidos en la causa, que tienen hepatitis C a los que no se les ha hecho ningún informe genético y ya va siendo hora de que empecemos a ver si sale alguno o no". Para Davó, tampoco se puede hablar en este caso de "brote" porque "no existe un brote que dura 10 años" y tampoco se ha investigado si cuando su cliente cesó su actividad dejó de haber contagios. "Hay cientos de infectados por hepatitis C genotipo 1a en la ciudad de Valencia en diversos hospitales que no se han incluido en esta investigación, y hay estudios y pruebas que están en la causa que lo demuestran", dijo. El abogado cree que ésta "es una de las enormes falacias que se contó desde la administración sanitarias para justificar la imputación contra mi cliente y es radicalmente incierta". "El brote existiría si todos fueron contagiados en enero y febrero de 1998. Lo otro es un fracaso del sistema epidemiológico montado en la Comunidad Valenciana que no se quiso reconocer y que se quiso tapar buscando un chivo expiatorio". |