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Noticias jurídicasPiden 30 años de cárcel para un hombre que robó en un masía y mató a golpes a su inquilinoBARCELONA, 12 (EUROPA PRESS)El Ministerio Fiscal solicita una pena de 25 años de prisión por un delito de asesinato y 5 años más por un delito de robo con fuerza en casa habitada para Francisco M., acusado de entrar a robar en una masía de las afueras de Cànoves (Barcelona) en junio de 2003 junto con un amigo y golpear numerosas veces a su inquilino, de 77 años, quien murió meses después a consecuencia de la paliza que le propinaron. El otro imputado por estos hechos, Cándido C., murió, por lo que la causa contra él está archivada. Durante el primer día de vista oral celebrada en la Sección Sexta de la Audiencia de Barcelona, el procesado negó los hechos de que se le acusa y explicó que fue Cándido C. quien perpetró los delitos, dejándolo a él al margen de lo que hacía y sin darle explicaciones. Francisco M. señaló que él se encontraba en el interior del coche durmiendo mientras se produjo el robo y la paliza al inquilino de la masía y que no supo lo que había ocurrido hasta tiempo después. El procesado explicó que la madrugada del 22 de junio de 2003, día de autos, se encontró "por casualidad" con Cándido C., quien había robado un turismo Volkswagen Golf en Cànoves aquella noche. A continuación, Cándido C. le pidió prestado al acusado 100 euros y fueron a comprar heroína para consumirla los dos, así como pastillas de éxtasis y varias cervezas. Según el relato del acusado, que reconoció que iba "muy drogado" aquella noche, Cándido C. le dijo que "se iba a cobrar una deuda" y le condujo, en el coche robado, hacia la masía de Can Quintana, en Cànoves, aunque por el camino se accidentaron y tuvieron que ir al pueblo a pie para buscar el coche de Cándido. Francisco M. aseguró que, al llegar a Can Quintana, Cándido le dijo que le esperara en el interior del vehículo mientras iba a cobrarse la deuda, y el procesado así lo hizo, llegándose a quedar "adormilado" hasta que volvió su compañero "eufórico" para despertarlo. Asimismo, indicó que, al preguntarle por su estado de ánimo, le contestó que "le había tenido que pegar cuatro guantazos" a la persona de la casa porque se resistía a darle el dinero de la supuesta deuda. ROPA MANCHADA DE SANGRE Como Cándido C. tenía la ropa manchada de sangre, el procesado, según su versión, le invitó a su casa y le dejó ropa limpia, quedándose la sucia en su vivienda. Además, después de esto, su compañero le devolvió los 100 euros que Francisco M. le había prestado anteriormente sin darle explicaciones acerca de cómo los había conseguido. Por su parte, uno de los agentes de los Mossos d'Esquadra que llevó la instrucción del caso, manifestó que hallaron "numerosos indicios" que apuntaban a Cándido C. como posible implicado en los hechos, ya que muchos vecinos de la zona habían dicho haberlo visto por allí aquella noche junto con otra persona, que reconocieron como Francisco M. meses después. Pese a ello, Cándido C. siempre negó ser el autor de los hechos o participar en ellos, aunque, según el agente, la víctima pudo reconocerlo desde la cama del hospital donde estuvo ingresado antes de morir en noviembre de 2003. El abogado de la defensa solicita para su patrocinado la libre absolución, puesto que manifiesta que no estuvo implicado en los hechos y, en todo momento, "estuvo guiado" por Cándido C. a quien se atribuyen los delitos de asesinato y robo con fuerza en casa ocupada junto con el de robo de vehículo. El fiscal, además de imputar dichos delitos al único acusado, pide una indemnización de 54.000 euros a los legales herederos de Angel V., el inquilino de la masía, por los prejuicios sufridos, otra de 1.728,40 euros al propietario del coche robado por los daños ocasionados en su vehículo. |
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