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Noticias jurídicasEl guardia civil de Roquetas de Mar (Almería) suspendido fue objeto de una denuncia por maltrato en febrero de este añoEl forense que levantó del cadáver dictaminó que J.M.G. murió por asfixia y no por paro cardiacoALMERIA, 28 (EUROPA PRESS) El guardia civil de Roquetas de Mar (Almería) que ha sido suspendido de forma cautelar por parte de la Dirección General de la Guardia Civil mientras dure la investigación por el fallecimiento de un hombre en el cuartel de esa localidad fue objeto en febrero de 2005 de una denuncia interpuesta por un padre cuyo hijo aseguró haber sido "detenido y maltratado por el teniente de la Guardia Civil de Roquetas de Mar". Según la denuncia, a la que tuvo hoy acceso Europa Press, al hijo del denunciante, que fue objeto de una intervención en la que participó este agente "estando esposado, le pegaron todo lo que quisieron". En la denuncia, tramitada por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de El Ejido (Almería), reza que el joven, "al decir que no le pegaran más y al mover la cabeza, le dio un cabezazo al teniente". El motivo de la denuncia fue que su hijo "fue amenazado de muerte" ya que "el teniente le dijo que sabía donde vivía y, si no, mandaría a dos personas y lo encontrarían en una zanja", hechos que tuvieron lugar el 24 de febrero de 2005. MUERTE POR ASFIXIA Por su parte, en declaraciones a Europa Press, el abogado de la acusación particular, José Ramón Cantalejo, señaló que ha tenido acceso a las diligencias y desveló que el primer informe del forense en el levantamiento del cadáver --las conclusiones de la autopsia aún se desconocen-- indica que la víctima, J.M.G., de 39 años, murió por asfixia y no por paro cardiaco. Asimismo, dio a conocer que el cuerpo de J.M.G. presentaba "señales evidentes de maltrato". Por otra parte, el teniente suspendido ha reconocido en su declaración ante la juez de Roquetas de Mar (Almería) que usó una porra eléctrica, que no figura como arma reglamentaria. La acusación particular ha podido saber que además de la porra eléctrica usó una porra extensible y un spray paralizante. La institución afirmó el lunes en un comunicado que un hombre identificado como J.M.G., de 39 años, detenido por alterar el orden público, falleció el domingo como consecuencia de un paro cardiaco en las instalaciones de la Guardia Civil de Roquetas de Mar (Almería). En dicha nota, la Guardia Civil indicó que sobre las 16.30 horas del domingo se personó en el cuartel esta persona, natural y vecino de Roquetas, porque había tenido una discusión por un accidente de tráfico en el que estaba presuntamente implicado y, según su manifestación, había estado ingiriendo droga desde el día anterior. ACTITUD VIOLENTA. Cuando fueron aclarados los hechos relativos al accidente, una de las partes se ausentó del acuartelamiento, mientras se continuaba con este individuo, a quien se le practicó la prueba de alcoholemia, para lo que la Guardia Civil requirió la presencia de la Policía Local de Roquetas. En el momento de llegar los agentes municipales, comenzó a alterarse emocionalmente y sufrió una crisis nerviosa que le llevó a comportarse con violencia contra los policías. Por ello, tuvo que ser reducido y detenido. A continuación, cuando iba a ser introducido en el vehículo oficial para ser trasladado al arresto municipal de Roquetas de Mar, aún en el interior del cuartel, volvió a alterarse y entró en una nueva crisis nerviosa, sufriendo al parecer un infarto de miocardio. Los agentes intentaron reanimarlo, aunque acudió en pocos minutos hasta el lugar la asistencia médica que certificó su fallecimiento. Como consecuencia del forcejeo que mantuvieron con el detenido, resultaron heridos tres guardias civiles que tuvieron que ser atendidos en un centro hospitalario por mordeduras, fracturas en dedos de la mano y erosiones. Según apuntó la Guardia Civil, el forense apreció en principio que el fallecimiento podría haberse producido por un paro cardiaco. |