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Noticias jurídicasUna de las acusadas del crimen de Piedras Redondas (Almería) declara que encubrió los hechos, pero que no participóALMERÍA, 3 (EUROPA PRESS)El juicio por la muerte de la niña de siete años M.F.C. comenzó hoy con la constitución del jurado y la declaración de la primera de las acusadas, Juana Santiago Santiago, quien reconoció que encubrió los hechos, pero no que participara como autora en los mismos. Tras la lectura por parte del Ministerio Fiscal, acusación particular y defensas de sus relatos de los hechos, el fiscal comenzó a interrogar a la acusada, quien reiteró en varias ocasiones que "yo quería mucho a la niña". El fiscal le preguntó por sus movimientos el día de los hechos, ofreciendo la acusada respuestas diferentes a las que proporcionó durante la instrucción. Según el escrito del fiscal, sobre las 20.00 horas del día 17 de mayo de 2002 Juana Santiago se encontraba con su esposo --que apareció ahorcado dos días después-- y la hija de ambos, de diez años, y, observando que M.F.C. sobrina y prima de los anteriores venía sola por un descampado, Juana la cogió del brazo y la condujo a su casa. Una vez dentro del domicilio, agrega la Fiscalía, la ató tras desnudarla y le arrojó un líquido corrosivo que contenía ácido sulfúrico "para aumentar el sufrimiento de la niña", produciéndole quemaduras en el 80 por ciento de su cuerpo. En ese momento, llegaron los otros dos acusados --el matrimonio formado pro Engracia Santiago Fajardo 'La Mariqueña' y Antonio Fernández Santiago 'El Follares'-- y supuestamente sujetaron a la menor para que Juana Santiago le asestara 36 puñaladas en todo el cuerpo "con la finalidad de causarle la muerte". El escrito del fiscal añade que Juana Santiago, después de arrojarle el ácido y quemar su cuerpo, produjo a la niña utilizando un arma blanca diversas heridas, "algunas de las cuales sólo pretendían herir a la niña para producirle mayor dolor y otras, ya penetrantes, que determinaron su muerte" que se produjo por shock traumático. A pesar de ello, Juana Santiago "continuó asestándole cuchilladas en el cuello causándole heridas no penetrantes". A continuación, presuntamente los tres lavaron el cadáver y las manchas de sangre, metieron las ropas e instrumentos en bolsas y, cogiendo una caja de cartón, sacaron a la víctima dentro de ella dejándola en la calle Sierra de Monteagud. A preguntas del fiscal, Juana Santiago confesó que ayudó a limpiar la habitación donde se habían producido los hechos y a sacar la caja hasta la calle, si bien aseguró en todo momento que cuando ella llegó a la casa con su hija, sobre las 00.00 horas, ya se encontraban en la misma los otros dos acusados y su marido hiriendo a la menor. Repitió que no pudo hacer nada para evitar lo que le estaban haciendo a la niña porque estaba "amenazada" por su marido y el otro matrimonio. Respecto a su hija, que presenció la escena, comentó que permaneció siempre agarrada a ella. Juana Santiago afirmó que estuvo por la tarde en casa de sus padres y que luego fue a casa de Engracia Santiago, donde estuvo hasta las 00.00 horas, cuando se trasladó a su casa. Sobre esta declaración, el fiscal pidió que constara la contradicción en relación a sus palabras ante el juez instructor, puesto que "es la primera noticia que tenemos" acerca de que estuvo en casa de Engracia Santiago, tía de Juana Santiago. Esta a su vez es prima hermana del padre de la niña asesinada. El fiscal, que mantiene que el móvil fueron los celos, desveló que hay constancia de una llamada telefónica efectuada sobre las 22.00 horas desde casa de Juana Santiago a la de Engracia Santiago, por lo que expresó su extrañeza ante el hecho de que la primera indicara no haber estado en su casa antes de las 00.00 horas. La acusada no aclaró con exactitud la participación en el suceso de los otros tres, puesto que a la mayoría de las preguntas en este sentido contestó que no recordaba, aunque sí aseveró que la botella con el líquido corrosivo la tuvieron en la mano tanto su marido como el otro acusado. Sobre las quemaduras que ella presentaba tras los hechos en la mano y la pierna, así como un corte en un dedo, aseveró que se las hizo intentando forcejear con su marido. Por su parte, la defensa del matrimonio, ejercida por el letrado Guillermo Forteza, hizo hincapié durante su exposición inicial y en el interrogatorio en que Juana Santiago sólo habló de la presencia en la casa de sus defendidos en su tercera declaración ante el juez, obviando la participación de ambos en los anteriores interrogatorios, de ahí que solicite para sus clientes la libre absolución. Este abogado mantiene que "nunca sabremos por qué sucedió esta muerte tan dramática como absurda", toda vez que "aquí hay una persona que se suicida", el marido de Juana Santiago, a quien atribuye la autoría de los hechos, pues "cuando uno se suicida es consciente de la acción que ha realizado" y, en su opinión, no habría acabado con su vida "su hubiera habido tantas personas" involucradas. La defensa de Juana Santiago, ejercida por el abogado José Ramón Cantalejo, incidió sobre todo en la mala relación que su cliente tenía con su marido fallecido, reconociendo Juana Santiago que la maltrataba y también a sus hijos, de ahí el "miedo" y el "temor" que dijo sentir hacia él cuando llegó a su casa y vio todo lo que estaba sucediendo. Con anterioridad, Cantalejo manifestó a los periodistas que "no hay ninguna prueba de cargo ni científicas, sólo acusaciones y contradicciones entre los diversos participantes de la familia", lo que le llevó considerar, sobre todo al tratarse de un juicio con Tribunal del Jurado, que existe una "duda razonable" de la participación de su cliente en los hechos. El abogado de Juana Santiago solicita, de hecho, para su cliente una pena de dos años de prisión por un delito de encubrimiento, pena que ya ha cumplido puesto que se encuentra en prisión preventiva desde su detención. Para José Ramón Cantalejo, el hecho de que su marido se ahorcara al día siguiente también significa "el reconocimiento de su culpabilidad". De otro lado, quiso hacer un llamamiento a las familias de la víctima y de los acusados para que "no conviertan esto en una venganza entre ellos". Al respecto, recordó que la familia de Juana Santiago "tuvo que abandonar la ciudad, dejar sus trabajos y dejarlo todo". Por su parte, el Ministerio Fiscal y la acusación particular piden 25 años de prisión para cada uno de ellos por un delito de asesinato, además de una indemnización de 150.000 euros --fiscal-- y de 260.000 respectivamente para los padres y 40.000 euros para cada hermano de la víctima en el caso de la acusación particular. El fiscal considera que hubo ensañamiento y alevosía y la acusación particular añade abuso de confianza, al tratarse de personas con lazos familiares. En la jornada de hoy estaba previsto que también declarara el matrimonio, aunque se retrasa a mañana, a partir de las 10.00 horas. Asimismo, está previsto que mañana comparezcan cinco testigos y dos policías nacionales. |