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Noticias jurídicasHepatitis C.- Telefónica afirma que se reunió con Bueno entre febrero y marzo para informarle de los casos de la entidadEl jefe médico en 1998 asegura que el 2 de febrero sor Lucía le comunica que era 'vox populi' que la causa podía ser un facultativoVALENCIA, 4 (EUROPA PRESS) Enrique Bordería, jefe en 1998 de los servicios médicos de Telefónica, una de las empresas que denunció en primer lugar administrativa y judicialmente la existencia de contagios de hepatitis C entre empleados que habían sido intervenidos quirúrgicamente en el hospital Casa de la Salud de Valencia, afirmó hoy en la décimotercera sesión del juicio que se celebra contra el anestesista Juan Maeso como único acusado por estos hechos, que entre finales de febrero y principios de marzo mantuvo una reunión con el entonces director general de Salud Pública de la Generalitat, Francisco Bueno, en la sede de la propia conselleria de Sanidad, para informarle de la "alta" incidencia del virus que había detectado entre sus trabajadores. En ese momento, según explicó el primero de los testigos en la sala, estaba con una "alarma e inquietud" ante lo que habían comprobado -- tres casos de contagios hospitalarios en los últimos tres meses de 1997--, y trató del tema con la dirección de la Casa de la Salud, centro donde fueron operados estos trabajadores; el doctor que les había intervenido y el propio Bueno, para expresarle su "preocupación" sobre la "incidencia" detectada, con el fin de que "tomara cartas en el asunto". El ex director general de Salud Pública, según explicó este testigo, se quedó "extrañadísimo" tras esta reunión, que calificó de "muy breve", aunque le dijo que como era "una sospecha", tenía que remitirle la información que tuviera con "datos más concretos" acerca de la situación. Esta comunicación, oficial, por escrito, se remitió a la conselleria de Sanidad el 25 de marzo y, un día después, se entregó la lista con los primeros resultados de afectados, con 11 posibles casos. Sin embargo, según afirmó ayer el representante legal de la administración valenciana en la vista, el subsecretario de la conselleria, Rafael Peset, esta parte, que incoó 10 expedientes sancionadores a médicos por considerar que comunicaron tardíamente los contagios, tuvo conocimiento del brote el 20 de marzo. 'VOX POPULI' El jefe de los servicios médicos de Telefónica, que posteriormente fue prejubilado, explicó también que mantuvo una reunión el 2 de febrero de 1998 en la Clínica Casa de Salud con tres de sus responsables, entre los que se encontraba la gerente, la hermana Lucía Ibáñez, --que declara mañana--, y el director médico, el doctor Miguel Herráiz, donde, ante la decisión adoptada por la entidad de no enviar a más empleados al hospital hasta que no se esclareciera todo, la primera le indicó que era "'vox populi'" que había "un facultativo que podía ser el causante", aunque no le dieron ningún nombre. Bordería hizo una cronología de todos los movimientos de la entidad desde que el 23 de septiembre de 1997 le llegara una primera afectada informando de que había contraído el virus de la hepatitis C al ser operada en el hospital; comunicación que se repitió con otros dos pacientes en octubre y diciembre. Cuando ya "saltó la alarma" fue en enero de 1998 en un caso de una segunda intervención de una persona que en la primera intervención la analítica había salido negativa. Inicialmente, según Bordería, habló con el doctor Bosch, que practicaba las operaciones, y con la clínica, a los que pidió que se investigara el sistema de esterilización al considerar que había "un foco infectivo" en el centro y cuando sucede una incidencia así, es que "no hay esterilidad". No obstante, sor Lucía, quien le solicitó en varias ocasiones en esos meses que volvieran a remitir a pacientes al centro, le comunicó el 2 de febrero que esta cadena era "correcta" y que habían pedido un informe sobre este extremo al catedrático Juan García Lomas, que posteriormente formó parte de la Comisión Asesora de la conselleria sobre el brote. Asimismo, en esta misma reunión, la gerente de la Casa de la Salud también le comunicó que habían hecho controles a todo el personal sanitario excepto al facultativo y cuatro días después, le pidieron que enviara a pacientes infectados para extraerles muestras y hacer un estudio comparativo sin especificar con quién iban a comparar. Además, indicó que durante el mes que transcurrió hasta comunicar oficialmente los hechos por escrito a Sanidad, recibió información del doctor Bosch acerca de que "el sospechoso era Maeso" y que el "foco" de infección podía estar en torno a él, aunque no le dijo cómo pudo producirse la forma de contagio. En todo caso, a preguntas del abogado de la defensa, Francisco Davó, indicó que en la primera reunión no transmitió a la conselleria esta "sospecha" porque era únicamente una "sospecha". El 11 de marzo, según dijo, tanto sor Lucía como el doctor Bosch le habían comunicado verbalmente que el anestesista en estas intervenciones fue Juan Maeso y él lo reflejó en sus informes por estas indicaciones que, reconoció, se basaban en ese momento tanto en "rumores y comentarios" como en "documentación". Cuando el 8 de abril el facultativo le informa que tanto el doctor Sáenz Merino como el acusado habían participado sin poder precisar en cada caso quién fue, remitió este escrito a la conselleria. En esta sesión también declaró como testigo el asesor jurídico de la empresa Iberdrola, la segunda entidad que denunció tras comunicarles el 6 de marzo de 1998 su jefe de los servicios médicos que habían detectado dos casos de contagios de VHC en la Salud. A la semana descubrieron la existencia de más y el 18 de marzo lo denuncian en el juzgado. Dos días después lo hacen en conselleria porque esa fecha estaba cerrada por Fallas. |