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Noticias jurídicasAudiencia de Guipúzcoa condena a diez años a un acusado de violar de forma repetida a su hijaEl encausado deberá indemnizar a la víctima con 32.400 euros y no podrá acercarse a ella durante cinco añosSAN SEBASTIÁN, 3 (EUROPA PRESS) La Audiencia Provincial de Guipúzcoa ha condenado a diez años de cárcel a un ciudadano chileno de 51 años por violar en 2003 repetidas veces a su hija, mayor de edad, a la que agredía y amenazaba para que accediera a sus pretensiones. El acusado deberá, además, indemnizar a la víctima con un total de 32.400 euros por las lesiones y los perjuicios morales que le ocasionó. Según la sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, durante mes y medio el acusado, JE.R.A., mantuvo relaciones sexuales "no consentidas" con su hija en el piso que compartían en Zarautz y luego en Azpeitia, en un número que no ha podido ser concretado pero que "ha sido elevado". Durante los meses de octubre y noviembre de 2003, el inculpado, para quien el fiscal pedía 286 años de cárcel, además de penetrar vaginalmente a su hija reiteradamente, le introdujo un "consolador" y "una bomba de inflar ruedas de bicicleta". El acusado sujetaba a la mujer de los brazos y le tapaba la boca con la mano si gritaba. Le "atemorizaba" amenazándola de muerte y en algunos casos le propinaba puñetazos y patadas ante la resistencia que mostraba. La sentencia concluye que la joven, "asustada", accedía a sus pretensiones "por el temor que le inspiraba" su padre. HEMATOMAS Y RESTOS DE SEMEN La resolución relata que el día 24 de noviembre, el acusado intentó abusar de su hija, mayor de 30 años, cuando dormían en una habitación en casa de un matrimonio. La joven huyó de su lado y se refugió en la habitación de los anfitriones. A consecuencia de los golpes que recibió ese día y los anteriores la denunciante sufrió "múltiples hematomas, contracturas musculares, equimosis y erosiones, que tardaron en curar 80 días, durante los cuales no estuvo impedida para sus ocupaciones habituales" ni necesitó tratamiento médico. No obstante, sufre "estrés postraumático y depresión". El tribunal considera probados los hechos en base a la declaración de la víctima, que fue corroborada por las declaraciones del citado matrimonio. Además, la Sala destaca que se hallaron restos de semen del acusado en la ropa interior de la denunciante y que se encontró un consolador en la casa que habitaban. Los magistrados concluyen que "existe prueba más que suficiente para estimar acreditados los hechos enjuiciados" y le condenan a diez años de cárcel por un delito continuado de agresión sexual. Además, una vez que cumpla la pena de cárcel no podrá comunicarse con la víctima ni aproximarse a ella a menos de 500 metros durante cinco años. (EUROPA PRESS) |